16.12.06

Fin de la aventura

Tras los cambios que ha dado mi vida en los últimos meses finalmente os anuncio lo que se veía venir: me retiro de seguir escribiendo en este blog. Por ahora prefiero dejarlo así, temático, con el contenido de las experiencias de haber vivido un año en Bangkok viajando por Tailandia y por el Sudeste Asiático.

Ha sido un año cojonudo, realmente increíble y, casi seguramente, irrepetible. Un año frenético exprimiendo el tiempo a tope para conocer la cultura tai en particular y la sociedad oriental en general; viajando de forma ‘express’ a los países del Sudeste; escapando, todo lo posible, de los prejuicios occidentales e intentando ver desde otro punto de vista los circuitos más turísticos.

Quiero agradecer todas vuestras visitas al blog así como los comentarios y ánimos que me habéis hecho llegar. Agradecimientos especiales a la comunidad de precarios2005 y a los celtíberos. Sienta muy bien ver que, aunque lejanos físicamente, estamos en contacto de una manera tan próxima.

Y por supuesto agradecer a todo el entorno que he tenido en Tailandia, compañeros de curro, amigos europeos y tailandeses. Thanks you all for the year I spent with you in the paradise! Khop Khun Khap prowaa tii Myan-thai sanuk maak maak! Phom choop maak khon khap gaan thai. Ja maa nai mai chaa, khun ru leew.

Un abrazo a todos.
Sawadee khap!

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1.10.06

Despedidas

Estas últimas semanas he estado tan ocupado que han pasado volando. Entre el estrés del golpe de estado y las despedidas no he parado durante los últimos días y apenas he tenido tiempo de postear... dejando muchas cosas en el tintero.

Hace unos fines de semana, antes del golpe de estado, pillamos una furgoneta para bajarnos diez colegas a Ko Samet. Un viaje de despedida, una penúltima farra en una de mis islas favoritas... dos días de charlar, playa, comer marisco, beber singhas y buckets de samsong y mucha farra.



Durante la vuelta, también en furgoneta, aproveché para mandar mensajes de despedida al resto de conocidos. Es muy duro decir eso de - Hola, la proxima semana me voy a España. No tengo ni idea de cuando volveré a verte... En poco tiempo saturé la agenda de la siguiente semana quedando a turnos para una última una última cena, unas últimas singhas...

Con el alborto del golpe de estado todo se revolucionó y la semana pasó volando. Pese a que tenía planeado terminar mi año en el sudeste con un viaje a Filipinas, mis jefes me lo impidieron por motivos de seguridad... así que la estancia en Tailandia la cerré con un finde de fiesta en Bangkok. El golpe de estado ayudó a que la policía dejara de tener poder para cerrar garitos nocturnos y la noche de Bangkok estaba on fire.

Currando lunes y martes y volando el miércoles. Muchísima pena al hacer las maletas y despedirme de mi casa, de mi barrio y de mi gente más cercana, Pepa, Ander, Charito, Manu, Laurita, Pablo, Kun Chacs... sniff sniff.

También hubo despedidas a través del correo electrónico. La mayoría de mis compañeros informáticos en otras embajadas volvían también para sus casas después de un año de curro en red, dando continuamente apoyo, soporte, risas y visitas con los más cercanos. A algunos os he visto hace poco, con otros pude coincidir en el avión de Amsterdam... y a los demás espero veros pronto en una merecida quedada. ¡Qué grandes sois!

Around the world... by beCairo




Ahora ya en España las cosas suceden extrañas. La enorme ilusión de ver a la familia y a los colegas un año después se mezcla con la desilusión de ver que por aquí todo sigue prácticamente igual, sin apenas dinamismo. Después de un año viviendo a tope, sin parar de viajar, de impresionarme y sorprenderme a diario con una cultura tan diferente... volver a lo ya conocido se hace un poco cuesta arriba. Supongo que estos primeros días es normal... Sigo con la cabeza allí, acordándome un montón del irrepetible año vivido. Poco a poco aterrizaremos.

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8.9.06

Valorando

Mi pequeño apartamento, su enorme cama, su piscina con palmeras. Levantarme a las 9, el alegre saludo matutino de las chicas de la administración del condominio, de las del centro de masajes, las preguntas de la lavandera, la mirada pícara de la peluquera, la sonrisa lejana de las ocupadas camareras. La tranquilidad de los moteros del soi, la alegría de la cobradora del bus, la música de la radio a todo volumen, las caras de sorpresa de los locales. Romperles la partida (o la siesta matutina) a los moteros del soi 19. La charla mientras llega el ascensor con los seguratas del Sermit Tower. Las encantadoras y eficientes chicas de la oficina. Los becarios, Pepa, Pablo, Ander, Kun Chacs, Aymar, Pelayo. La jefa. Los marrones de última hora que dan flexibilidad al horario. La comida diaria tirada de precio. El Mama Mia, la cantina, el japo de enfrente, el tai nuevo, el Suda. Las alegres llamadas de Naranjita, las llamadas inesperadas desde España. Las constantes visitas. Quedar con la gente, con los farangs, con las tais. Las deliciosas cenas baratas. La agitada noche de Bangkok. El cheap charlies, rca, el beds, el blur, el simbar, el soi 11. Las salidas a las islas, las escapadas a la selva, los viajes a no sé donde voy. El tren nocturno, los vuelos baratos, los buses heladores. El flipe con el carácter y la amabilidad tai. La exquisita mai-phet comida picante, la Singha, el idioma. Los botellones en las discos, los brindis, las charlas. La música, las bandas en directo, los djs, los blackeyepeas, la gasolina. Los paseos en moto, los barquitos, las playas de arena blanca, el agua turquesa, los peces de colores, el buceo, los cubos de Samsong, la tukifiesta. Los viajes por el sudeste, las palizas de viaje contrarreloj, volver al apartamento roto el domingo de madrugada o el lunes a la oficina directamente desde el aeropuerto para pensar en el siguiente viaje.

Está claro que siempre se puede mejorar. Estando tan lejos de casa siempre faltan cosas, pero de verdad que no puedo quejarme.

Cómo valoro todas las cosas que tengo aquí, que me hacen estar tan a gusto. Este año he sido muy afortunado.

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28.3.06

Los primeros celtíberos llegan a Tailandia

Habiendo dormido sólo una hora (resaca, poco sueño, nervios...) ayer a primera hora fui a buscar a la Nita al aeropuerto y medio sobado medio emocionado la esperé durante más de una hora.... hasta que por fin apareció entre un grupo de españoles que venían directos desde Madrid. ¡Qué ilusion verla por aquí!

Ver su cara en el primer contacto con la atmósfera de Bangkok me hizo recordar cuando llegué yo; el golpe de calor, humedad y ruido es la bofetada con la que suele recibir la capital tailandesa.

Fuimos a casa y derrotada por el jetlag se quedó dormida hasta que yo regresé del trabajo. Sobre esa misma hora llegaba al aeropuerto el avión del equipo broma: Maremoto Escobar (con 24 horas de viaje desde Almería), la culebra vieja tronka y el chapucero que lidera y da nombre al equipo.

En una hora estábamos dándonos abrazos de bienvenida, charlando, poniéndome al día de la actualidad celtíbera y echando unas risas con el pequeño hatillo que traía la broma: se viene al otro lado del mundo, a pasar 3 semanas, exclusivamente con una mochila de colegio en la que lleva un arnés y unos piés de gato. Se tomó muy en serio el consejo de venir con pocas cosas para comprar aquí mucho.

Paseo por Bangkok, primeras compras, cena copiosa en restaurante japonés y cubatitas baratos que invitaban a charlar.



El cansancio del viaje hacía mella y el equipo broma se tenía que levantar pronto así que un paseo hasta casa por la pintoresca Sukhumvit nocturna y a dormir.

Ayer fue un día cargado de emociones. Ver en mi pequeño apartamento a mi hermana y mis amigos de siempre, charlar con ellos cara a cara, después de tanto tiempo sin verlos... ¡qué felicidad!

Acabo de llamar a la nita y está tranquilamente en la piscina tomando el sol. Los broma están por el norte flipando con la tailandia profunda. El sábado llega la siguiente expedición celtíbera, que espero impaciente. Y de vacaciones por el sur tailandés se nos unirá el equipo Macnoli. Durante más de un més voy a viajar por Tailandia y alrededores muy bien acompañado y como en otros viajes celtíberos seguro que surgen mil historias y risas. Ya os contaré...

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13.3.06

El Foro Empresarial desde bambalinas - parte 2

Jueves, 23 de febrero

A las 6.30, hora y media después de caer sobados nos llamó Faustina, nuestra contable, para avisarnos de que las azafatas ya estaban en recepción preparadas en organizar las cosas. Por turnos nos duchamos los 5 becarios, pusimos elegantes y bajamos a ver cómo iban las cosas. El Ballroom olía a estrés, agitación nervios, gritos, dudas, metalillones, últimas pruebas de luces, proyectores, ordenadores, intérpretes simultáneos...

Los minutos pasaron volando y en poco tiempo se dió el pistoletazo de salida: aparecía el Rey y subía al escenario que pocas horas antes habíamos preparado. Y se le veía perfectamente, a él, a toda la mesa presidencial, a la presentadora (nuestra compañera Teresita que bordó la presentación en muy cultos tailandés y castellano: kop kop kun), la proyección y el escenario en general. ¡Buen trabajo kun
Pepa!



Yo me posicioné junto a los técnicos del hotel y de los equipos alquilados para asegurar que la imagen seguiría siendo buena durante todo el evento.

Tras las típicas charlas de algunos miembros de la mesa presidencial (rey, Moratinos, secretarios de estado españoles y tailandeses, comisión de empresarios españoles...) pasamos a un breve desayuno. En este momento el Rey desapareció del evento con rumbo a otro acto oficial y yo, en vez de aprovechar el esquisito desayuno busqué las presentaciones de los ponentes de la siguiente fase del evento: la sesión plenaria, en la que tanto autoridades españolas como tailandesas comentarían las relaciones económicas entre ambos países. Durante la plenaria hice buenos migas con otros precarios tailandeses que tenían encargado pasar las transparencias de sus respectivos jefes, al igual que a mi me tocó con la presentación del director general de comercio e inversiones. Tarea nada fácil la verdad: la presentación
era en castellano y el discurso en inglés, y claro, cuando no sabes del tema, no tienes un guión del discurso y el ponente está a casi 50 metros no siempre es fácil acertar... gracias a mis compañeros la cosa salió adelante.

A eso de la una tocaba comer. Servidor sólamente pudo disfrutar de unos entrantes y un bakalao cojonudo, y con prisas tuve que preparar la siguiente fase del evento: los workshops. Se trataba de dos seminarios paralelos donde algunas empresas españolas y tailandesas mostrarían sus ganas de invertir en ambos paises y que debía dar paso a una charla entre empresarios con ganas de inversión. Cómo tuve que estar al tanto de los equipos de ambas salas me tragué parte de las ponencias y de las discusiones posteriores, y la verdad es que los temas fueron bastante interesantes: medioambiente, agua, transporte... Flipé también con nuestros intérpretes simultaneos, que traducían con un segundo de retraso todas las charlas españolas o inglesas.

Con diferente participación en los seminarios, ambos terminaron con éxito (todavía llueven felicitaciones) a eso de las 5 de la tarde. Por fin se veía la luz, habíamos terminado el evento que tanto tiempo y esfuerzo nos había llevado preparar.




El equipo de la ofcomes no nos lo creíamos, aunque agotados, se dibujaba una sonrisa en cada una de nuestras caras por saber que habíamos terminado.




Con mezcla de agotamiento y felicidad recogimos cada una de las salas de hotel y en la furgoneta alquilada nos fuimos a casa. Reventados... pero no nos podíamos parar a descansar. En unos minutos debíamos ir a casa de Thaksin Sinawatra, el primer ministro de Tailandia, que hacía una recepción al Rey de España y a los empresarios españoles, y nosotros también
estábamos invitados. En un primer momento se pedía que los asistentes al acto vistieran smoking o vestido largo, pero a media tarde se dió libertad de vestuario ya que muchos de los invitados no poseían trajes de grandes galas.

Si bien el palacio de Thaksin está bastante de lejos de nuestras casas, y pese al tráfico de Bangkok, conseguimos llegar al acto con un minuto de adelanto. Ya estaban todas las autoridades, incluso el coche del Rey, pero tomamos un atajo y nos presentamos en el salón de recepción justo antes que el Juancar. Vamos, con la mirada de todos los asistentes, cruzamos la alfombra que daba entrada al salón unos segundos antes que el monarca. Flipados con el lujoso salón, nos colocamos estratégimente junto a una mesa de canapiés y desde allí vimos el ritual de saludos mútuos. Me pareció curioso que uno de los asistentes (creo que acreditado por la casa real) echó la bronca a otro por tener la mano en el bolsillo mientras sonaba el himno de España: - ¿Es usted español? Sáquese la mano del bolsillo mientras suena el himno, haga el favor. Igual alguno de vosotros me podeis explicar esta norma. Como apenas habíamos comido, y la gente no mostraba demasiado apetito, Ander, Pablo y yo seguimos dedicándonos a los canapiés y al vino. Mientras el rey y el primer ministro tailandés hicieron un paseillo para saludar a los asistentes, donde pude observar muy de cerca la jovialidad del monarca, que se alegró de ver nuevas generaciones en el acto, y la cara de tristeza del presidente del gobierno tailandés. Esa intuición se consolidó dos días después de este evento: en la playa, nos enteramos de que Thaksin había dimitido de su cargo de presidente del gobierno; no podía soportar las presiones del pueblo tailandés tras un pelotazo empresarial en el que su familia se llevó un buen pellizco. Thaksin es un hombre muy rico a nivel mundial, un gran economista que ha presidido Tailandia durante 5 años, y cuando los pufos económicos se hacen visibles siendo político, es difícil aclarar la imagen.

Fuimos los últimos asistentes en salir de aquel lujoso palacio. Con dolor de piernas, ojos caídos y prácticamente sobado fui a cenar con unos cuantos amigos (Pablo-banco, Laura, Ander, Pablo y sus amigos madrileños q en esas fechas le visitaban) con el principal objetivo de despedirme de Tamariz, una amiga con la que he compartido buenas juergas, charlas y momentos y que se volvía ya para su tierra gallega. No aguanté mucho, me quedaba dormido durante la cena. Llevába como 3 semanas durmiendo poco, y la racha final había sido
muy dura. Así que me piré a sobar. La pesadilla de falta de vida se había acabado esperando que la recompensa fuera buena... aunque ésta todavía está por concretar.

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27.2.06

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Martes, 21 de febrero

Con poquitas horas dormidas, el día se presentaba duro: arrastraba muchos días currando más de 15 horas seguidas y había muchísimas cosas dejadas para el último día. Esa mañana había mucha prisa para imprimir documentación, grabar cds, empaquetar carpetas… a media tarde llegaba el Rey, escoltado por el ministro de asuntos exteriores, secretarios de estado y directores generales, invitados VIP a los que había que entregar una primera copia (provisional) de nuestro esfuerzo.

El resto de la comitiva española despegaba de Hanoi sobre las ocho de la tarde, con lo que hasta las once y pico no estarían en su hotel. Un par de horas antes me enchufé el traje en la oficina, busqué a Ander y nos fuimos para el hotel Grand Hyatt mientras coordinaba con Pablo, que había ido al aeropuerto, la llegada de los empresarios españoles. Ander se posicionó y preparó la documentación a entregar en la sala de registro.

Al poco tiempo apareció nuestra jefa… - ¡Sergio fatal! ¡Todo mal! ¡Va todo fatal!… La cosa no era para tanto, la verdad, pero los nervios se apoderaban de todos. – ¡Y haz el favor de quitarte ese pendiente, anda!

Según entraba gente en el hotel con careto ibérico yo les acompañaba hasta nuestra sala de registro y Ander y Pablo repartían las hermosas carpeta azul con la documentación del evento (invitaciones, acreditación, block de notas, programa del evento, cd, listado de empresas participantes y bolígrafo). En unos cuarenta minutos habíamos acabado, eché uno ojo a la sala donde al día siguiente desayunaríamos, y sobre la una estábamos yendo con el chófer de cámino a casa, esquivando los marrones de la jefa que imposibilitaban ir la recepción del Juancar.

Qué mal sobé esa noche, sabiendo que me tenía que levantar a las 6.30, después de tantos días durmiendo poco, y oliendo el día que me esperaba…


Miércoles, 22 de febrero

Ducha rápida, y otra vez al hotel disfrazado de elegante, sin pendiente y bien afeitado (la cara irritada de pasar la cuchilla con tanta frecuencia). Esa mañana había desayuno de trabajo para los empresarios españoles, y el consejero económico de la Unión Europea iba a hacer una presentación, con lo que el informático era imprescindible allí. Aparte de supervisar el proyector, discutir con el técnico del hotel cuando a 5 minutos de empezar el desayuno no había buena imagen y mover micros, desayunamos comida exquisita, mezcla de tailandesa y mediterránea, y refrescantes zumos tropicales.

El desayuno fue interesante: se trataron temas para incentivar la inversión en Tailandia, empresas españolas afincadas aquí contaron sus experiencias y se comentó el buen rendimiento de la mano de obra tailandesa. Fue cuando menos curioso estar en una reunión de jefes empresarios... El desayuno no se alargó más de las diez y cuarto porque el siguiente evento era a las once en un hotel que estaba en la otra punta de Bangkok, y a esa hora los atascos son horribles.

Evitamos la calle y rápidamente subimos al BTS (el tren aéreo) que nos llevó hasta el río y allí cogimos un barco hasta el hotel Oriental. Chorreando por los 32 grados y con la chaqueta del traje puesta para tapar la camisa, saludamos a la gente de la embajada, a la consejera, al agregado naval y Maite, su esposa, que estaban esperando en la puerta del hotel. Subí al salón principal y allí nos esperaba impacientes gente de la oficina y amigos para saber cómo había ido el desayuno de trabajo. Yo necesitaba líquidos pero no sé si por protocolo o por qué habían dejado de servir bebida media hora antes. Cagüendiorobako!

La cabalgata real apareció bastante puntual. El rey dio una charla de unos 2 minutos lleno de orgullo y satisfacción elogiando la presencia de tantos españoles en Tailandia, Myanmar, Laos y Camboya, países de los que se encarga la embajada de Bangkok. Y en cuanto acabó el corto discurso todos bajaron del escenario y se pusieron a saludar personalmente a los asistentes.



Reina, rey, Moratinos… todos se acercaban a chocarme la mano y conocer mi procedencia soriana (jaja, yo de la Rioja, yo de Zaragoza decían los siguientes). Según me han dicho, en este evento me captó alguna de las cámaras y las enchufaron en el telediario de TVE1. Con el ministro de exteriores comentamos un poco la situación de Palestina (ese Pablo-Gallego que le tiró de la lengua); me acordé de Albert y de sus interesantes posts de tertuliano político y corresponsal en Tel-Aviv.





Pero lo bueno duró poco. A la una nos llamó el enviado de eventos del Icex para tener una reunión muy importante en la oficina. A menos de 20 horas para nuestro evento no sabíamos todavía donde íbamos a celebrar la inauguración del foro empresarial. La expectativa de asistentes tailandeses había crecido mucho, y más aún después de que la televisión thai enchufara al rey de España en Bangkok. Finalmente decidimos ocupar dos salones del hotel y hacer el evento a lo grande, con las dificultades técnicas que implicaban y el riesgo de que la gente fallara y pareciera un evento con poco éxito.

La tarde fue frenética ultimando preparativos, corrigiendo listas y recolectando la información a llevarme al hotel ya que durante los días del foro empresarial habíamos alquilado una sala para utilizarla como secretaría. Cuando me fui de la oficina mis compañeros desgrapaban y grapaban los listados (200 copias) por tercera vez. El único minuto tranquilo que tuve aquella tarde fue en la furgoneta de camino al hotel y lo aproveché para comerme dos perritos calientes calentados en un microondas de un 7-eleven, evitando los lamparones de ketchup sobre el traje.

En el hotel revisé los equipos alquilados, instalé todo lo necesario en el pc de secretaría, comprobé el de la sala VIP (que se alquiló por si algún pez gordo necesitaba mirar el correo) y chequeé muy a conciencia los portátiles para asegurar que no saltara ningún popup erótico durante las conferencias. A las doce y media de la noche llegó el resto del equipo o-bangkok (Faustina, Chatuma, Teresita, Mayura, Kun Pepa, Pablo, Jander y Kun Chacks; nos faltaban Lili y Kun Nui, las esquiroles), con muchos papeles, carpetas y ganas de acabar cuanto antes. Sin embargo la cosa se veía que iba para largo, había mucho por hacer: acreditaciones, los listados de participantes parecían no cerrarse nunca, presidentes de mesa, metalillones...

Pepa y yo bajamos al Ballroom, el salón principal donde se celebraría la sesión plenaria del encuentro empresarial y que habíamos ampliado para acoger más de 300 personas. Probamos el proyector y nos desmotibamos: la pantalla enorme, el proyector se había colgado del techo a base de agujeraco nuevo, la imagen se veía doble, desenfocada, con las luces principales de la sala apuntando directamente a la pantalla y ni una miaja de luz extra sobre el podium. Y lo peor fué que a los diez minutos me quedé yo solo, escoltado por Pepa, con órdenes expresas de que al día siguiente tenía que estar todo el escenario perfecto: luces, audio, proyección, decorados… Los técnicos del hotel bufaban cada vez que les pedíamos un cambio en un foco, se quedaban sin batería en el elevador, de tanto mirar a las luces y el sueño nosotros lo veíamos ya todo borroso y no distinguíamos la calidad de imagen… ¡un puto desastre!. Pepa había currado previamente en la producción de eventos musicales y esa misma tarde pidió a sus excompañeros unas nociones básicas sobre luces; aunque para algunos los festivales musicales sean atípicos, poder hablar con gente que ha llevado luces en eventos tan importantes (Creamfields por ejemplo...) ayuda, la verdad. Gracias Pepa por pringarte conmigo en aquel marrón. Entre legañas nos curramos un esquema de luces que no podía fallar. Nos costó lo suyo convencer a los 5 tais de que a las 4 de la mañana tenían que mover 12 focos q estaban a unos 10 metros del suelo y que para cada uno tenían que bajar, mover y subir el elevador, y en algunos casos mover mesas que ya estaban preparadas. El resultado fue buenísimo, si nos sentábamos en la silla del Juancar se nos veía bien iluminados, el podium del conferenciante lo mismo y el proyector de lujo con esa pantalla tan hermosa. Incluso las pancartas azules que colgaban desde el techo (y quedaban horribles con el fondo verde oscuro) entonaban con el decorado gracias a nuestro juego de luces. Creo q las ganas de irnos a sobar ayudó a que lo viéramos todo (casi) perfecto.

Aunque los managers del hotel se resistían a concederla, conseguimos una habitación por la patilla para que alguno durmiéramos allí esa noche. Eran las cinco y algo cuando subimos y como los otros tres becarios estaban ya dormidos (habían subido como veinte minutos antes) cedí la media cama sobrante a Pepa y yo tiré un colchón al suelo; a cambio Pepa me arropó con un par de batines de seda viendo el frío aire acondicionado de la lujosa habitación. Buenas noches y hasta dentro de una hora...

... continuación

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24.2.06

El gato flores vuelta a la vida

Eran casi las dos de la tarde cuando el gato flores despertaba y volvía a la vida tras 14 horas durmiendo agotado por las 3 jornadas de eventos sucesivos y 3 semanas de curro infernal. "Nunca había estado tan cansado por motivos laborales" comentaba a su amigo Pablo Gallego en el BTS de camino a casa.

En sus declaraciones, el gato ha prometido dar detalles durante próxima semana de sus aventuras en eventos rodeado por reyes y ministros, así como hacer crítica desde bambalinas del encuentro empresarial. Por ahora no ha querido hacer ningún comentario sobre estos días porque sólo pensaba en la playa, donde se iba dentro de unas pocas horas.

Flores ha agradecido la atención prestada durante todos estos difíciles días y se ha despedido felicitando a todos los carnavales, especialmente a los celtíberos que este año no podrán contar con su presencia.

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21.2.06

Los reyes magos en Tailandia

A estas horas llegan los reyes magos a Bangkok en visita oficial, seguidos de una cabalgata de ministros, secretarios de estado y empresarios con ganas de avivar los negocios entre España y el Sudeste Asiático. Mientras mi jefa ha ido al aeropuerto a recibir al monarca, yo sigo entre mil papeles (parezco una secretaria) aquí en la oficina, en la que ya se ha convertido mi casa. Pero esta noche no duermo aquí, en unas horas voy al hotel donde se celebrará el encuentro empresarial que estamos preparando, a probar equipos informáticos, audio, luces, puesta en escena y recibir a los empresarios españoles.

Mañana empieza la agenda apretada (de eventos, porque apretada de cosas por hacerya está). Desayuno de trabajo con las empresas españolas, después recepción del Juancar a la comunidad española, y por la tarde a seguir currando para culminar (¿?) los preparativos del día siguiente, que es el día gordo para nosotros.

Aprovechando su visita, el jueves por la mañana el Juancar inaugurará el encuentro empresarial entre ministros españoles y tailandeses. Hace la del calamar y se esfuma para seguir de ruta por Tailandia mientras nosotros nos quedamos con los peces gordos que hablarán en seminarios paralelos sobre transporte, telecomunicaciones, agua, medioambiente, energías renovables, megaproyectos y otros asuntos donde pueden ganar unas perrillas más.

Muchas horas invertidas en esto... ya veremos como sale.
Aquí uno de los anuncios que enchufamos en la prensa tailandesa.




Os dejo, que toca seguir currando. Gracias gente por los ánimos del post anterior.

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16.2.06

Sin tiempo no soy nadie

Esta noche he chateado un rato con Aymar, uno de los antiguos compañeros de trabajo, uno de los que se fue antes de navidades. Y comentando nuestras actuales situaciones he echado la mirada atrás, a hace apenas 4 meses, cuando cogí este curro con la ilusión de poder vivir un año en un destino tan exótico como Bangkok. A cuando tenía la ilusión de descubrir cada día algo nuevo, de conocer a nueva gente, de disfrutar del tiempo y las nuevas experiencias. Mirando el blog me doy cuenta de todo lo que he viajado en unos pocos meses, todo lo que he aprendido de esta cultura y de esta gente. Qué viajes, improvisados o no, con compañía o en solitario, internacionales o por Tailandia. De verdad que ese tiempo, ahora mismo, me queda lejísisimos.

Mi vida en estas últimas semanas ha cambiado radicalmente. Si bien escribí hace no mucho que me gustaría aprovechar más el tiempo, ahora apenas lo tengo (lo que no significa que lo aproveche). Salgo de casa a eso de las 9 de la mañana y vuelvo de madrugada. Llevo varias semanas saliendo de la oficina cerca de las 12 de la noche, al igual que mis 10 compañeros. El backup diario toca la campana a medianoche y –¡gracias!- nos echa de la oficina; cenamos en algún restaurante cercano y paseo hasta casa para que me dé un poco el tórrido y contaminado aire de Bangkok. Algunos días me siento afortunado porque no me llevo trabajo para hacer en casa, con mi portátil, como hacen mis compañeros de oficina. Incluso en fin de semana toca pringar, media oficina trabajando y por supuesto problemas para el informático, menos mal que en esta ofcomes también hay backup sábados y domingos.

El tipo de trabajo ha cambiado, o bueno, ampliado; salvo que algo deje de funcionar (en estas semanas vpn, contivity, dns, mta...) ya casi no me dedico a sistemas informáticos, sino que mi labor se ha extendido al diseño gráfico, publicidad, maquetación, a la parte técnica de la organización y logística de eventos, imagen y sonido... todo ello, claro, sin dejar de lado el soporte a usuarios, que tiende a ser 24x7. Anoche las necesidades superiores me obligaron a cancelar la copia de seguridad con lo que hubo gente en la oficina hasta bien entrada la noche...

Menos mal que esta saturación de trabajo y este sinvivir tienen fecha de caducidad. En una semana espero que todo esto haya pasado; volveré a tener vida, posibilidad y ganas de disfrutar de mi tiempo, así como de dedicar un poco del mismo a todo lo que ahora tengo abandonado. Especialmente a vosotros, mi gente; y también a mi mochila, que noche tras noche la oigo gritar desde dentro del armario, pidiéndome que la vuelva a calzar y que la lleve de paseo a sitios tan emocionantes como hace unas semanas.

pd.- recién llegado a casa de la oficina.

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29.1.06

Aprovechar el tiempo

Llevo algo de tiempo sin escribir, tiempo sin viajar, tiempo sin que me pase nada especial y, lo peor de todo, tiempo sin tener iniciativa. Pese a estar en un sitio que me sigue impresionando a diario, creo que estoy cayendo en la monotonía que tanto odio.

Si bien quería tomarme unas semanas de descanso, parar de viajar, ahorrar y patear Bangkok, veo que el tiempo que me queda estos días no lo estoy aprovechando y eso me jode. Cansancio, pereza, y bastante trabajo.

El curro que se avecina en la oficina es acojonante. La inminente visita del juancar a Tailandia amenaza con escupir curro en campos insospechados. Sin embargo lo tomo con la alegría de hacer cosas nuevas y diferentes ya que este trabajo hace tiempo que ha dejado de ser atractivo, y si bien hasta ahora he estado bastante liado la ocupación ha sido en labores poco estimulantes.

No quiero que penséis que la vida que tengo aquí no es buena; más bien todo lo contrario. Bangkok está lleno de posibilidades y encantos y aquí vivo estupendamente. Sin embargo he bajado el ritmo de aprovechar mi estancia aquí y me gustaría volverlo a pillar haciendo algo que me llenara… algo que relaje mi obsesión de aprovechar el tiempo.

La semana pasada me dio un arrebato de buscar cosas para hacer, cursos, certificaciones, deportes, cultura, idiomas, hobbies… pero el tema lo dejé flotando en agua de borrajas y esta semana no he tenido tiempo para seguir con la búsqueda. Aunque tengo unas cuantas cosas pensadas os pido, estimados y queridos lectores, que me aconsejéis, que me digáis cosillas que os gustaría hacer o que hacéis en vuestro tiempo libre. Seguro que hay algún hobby que no había pensado, que suena interesante y que es factible en Bangkok.

Gracias por los comentarios peña.

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20.1.06

Cumpleaños de Pepa

Hace una semana fue el cumpleaños de Pepa, mi compañera de curro. Como su día pasó desapercibido y no lo celebramos en condiciones, durante el viaje del pasado finde (Koh Phangan, Full Moon Party) decidimos prepararle una fiesta sorpresa durante esta semana en su casa.

El lunes me encargué de conseguir sus llaves; le vendí la moto diciendo que era bueno que alguno de nosotros tuviéramos llaves de su casa, por si alguna vez se le olvidaban dentro o simplemente necesitábamos algo de su casa cuando ella estaba de viaje. Coló: el martes tenía las llaves de su choza, pobre ingenua.

El miércoles me fui a cenar con ella. Charla de amigos, analizando la situación de ambos, viendo presentes y futuros, y buscando la posibilidad de mejorar y aprovechar más, si cabe, nuestra estancia por aquí. Aunque en un principio cabía la posibilidad de ir a una sesión de Josh Wink, la charla, las birras y la cena a base de marisco nos hicieron perder las ganas y terminamos en su casa con más Shingas (cerveza tailandesa a la que soy adicto), escuchando buena música (Pepa tiene buen gusto musical, la verdad, siempre orientado al Razzmatazz) y viendo y comentando fotos del pasado de ambos [*1]. Me quedé a dormir allí sabiendo que al día siguiente a primera hora ella tenía una reunión fuera de la oficina, lo que me daba la posibilidad de quedarme un ratito más sobando en su casa. La verdad es que esta parte de la organización de la fiesta no estaba planeada, pero cuadraba perfectamente para avisar a su asistenta, que normalmente limpia su casa los jueves, para que volviera al día siguiente.

Durante el día nos cruzámos un montón de emails para organizar las cosas entre Pablo (mi otro compañero de curro, taninonino productions), resto de gente invitada y yo. Casi todos en las narices de Pepa que con sus auriculares no se percataba de tanto pitido de correo y conversaciones en clave. Al acabar la jornada yo me fui de la oficina diciendo que había quedado con unas shavalas, a lo que Pepa me miró con cara de 'vale, no cuento contigo para ningún plan esta noche' mientras ella se quedaba pringando en la oficina escoltada por Pablo. Realmente había quedado con Laura, mañica fiestera que curra en el banco mundial, para comprar bebida, picoteo, tarta y algo de decoración. Show para conseguir transporte y llevar tanta bolsa ya que tanto los taxis como los tuk-tuks pasaban de nosotros por el tráfico que había a esas horas en Sukhumvit.

Llegamos a casa de Pepa, encendimos su portatil, conecté mis altavoces, puse un poco de música y empezamos a preparar la fiesta; bebida al frigo, mover muebles para dejar hueco a los invitados, poner la comida en platos e hinchar los 100 globos mientras venían los invitados. En la foto: Pablo-banco-mundial (leon choro dealer) y una amiga, Cayetano (especializado en dietas mitad vaca mitad persona), Manu (que se coló de edificio y resolvió porque Pepa no podía vivir junto a la policía turística de bkk), Laura-fiestera (que había comprado conmigo), Laura-viajes (puntualísima, como siempre) y Tamariz (que raro no había pillado atasco en su transporte no-público).



Vimos que, pese a lo que habíamos comprado, y las exquisitas tortillas de patata que trajo Tamariz (dale las gracias a tu madre, que sabemos que tú no cocinas), la comida se quedaba corta para bocas tan hambrientas con lo que decidimos encargar alguna pizza.

Estos días en la oficina se trabaja a tope y sabíamos que Pepa quería quedarse currando hasta las 8 y media. Sin embargo los agujeros de seguridad de Güindows[*2] hicieron que a eso de las 7 y media se le reinciara el ordenador y le diera la rayada de mandar todo a tomar por culo y querer irse a casa. Rápidamente Pablo nos llamó: ¡Oye que va para allá!, pero esto no podía ser, estábamos todavía preparando las cosas y nos iba a pillar en bragas. Avisamos a Charito (pese a su nombre es thai), para que llamara a Pepa y contarle sus falsos problemones: Charito estaba deprimida, el trabajo le iba muy mal y necesitaba desahogarse con Pepa tomando una cerveza mientras la entretenía hasta la hora que habíamos fijado.

Terminaron de llegar los primeros invitados, mis compañeros Pablo (taninonino) y Cristina (recién incorporada de la cámara de Madrid), mientras se acercaba el momento. Por fin recibimos la llamada de Charito avisándonos de que se le habían terminado las penas a contar y que en diez minutos estarían en casa. Nos colocamos todos en el recibidor, apagamos las luces y con mucha tensión y silencio contenido esperamos a que se oyeran pasos fuera. Tenían que estar al llegar y efectívamente oímos el ascensor, alguien fuera se acerca a la puerta; Pablo miraba por la mirilla: ¡Joder!, no eran ellas; era el pizzero que casualmente traía la pizza en el momento de la sorpresa. Rápidamente Pablo abrió la puerta, le cogió del brazo y lo metió dentro de casa. Jajajaja, que pobre pizzero, su cara fue un poema. Sin comerlo ni beberlo le meten en una casa con las luces apagadas, petada de farangs (guiris) que clavan la mirada en él y sin entender nada de inglés nos deja las pizzas, pilla la pasta y patada rápida en el culo para que no nos jodiera la sorpresa. Leu leu (rápido, rapido, lárgate)

Tras la falsa alarma, de nuevo se oye gente fuera. Charito viene dando gritos de aviso, estas sí que eran ellas. Pepa abre la puerta y ¡¡SORPRESA!!.



Vaya careto, jajaja. Y es que tiene que ser la hostia entrar a tu casa, dar la luz y ver mogollón de peña apuntándote con las cámaras, el suelo petado de globos, tu casa que ha perdido tu toque con los armarios movidos y la juerga preparada sin haberlo comido ni bebido. Pepa tardó un ratito en asimilarlo, se cambió de ropa y se puso en el papel obligado de anfitriona de fiesta; papel que no llevó nada mal durante el resto de la noche.

Durante la fiesta se sucedieron nuevas sorpresas: un regalo de cumpleaños con mucho amor (un tostador superretro que marcaba las tostadas con corazoncitos y I-love-yous), regalo casero de la madre de Tamariz (unas lentejas tan buenas como las que preparó para la cena mi cumpleaños) y la clásica tarta de cumpleaños con velas encendidas y luces apagada. Empezó a llegar más gente, Paul, Ean, compañeros de la oficina, la consejera y una de las administrativos thais que venía con ganas de hacerle una actuación a ritmo de salsa. Teresita nos dejó boquiabiertos, joder como bailaban tanto ella como su compañera, en vez de thais parecían sudamericanas.



Paul también nos dejó claro que sus orígenes ingleses se podían camuflar con ritmo sabrosón, saltó a la pista de baile y se turnó varias veces de compañera salsera llegando a la altura de las thais.



Vaya ritmo que le dísteis a la fiesta, y pena que Teresita y su compañera se fueron tan pronto. Ohhh, tamgan...!

Con el alcohol la juerga fue cogiendo color, bailes, vaciles, fotos comprometedoras, risas, reminiscencias del pan de ajo de la cena, peticiones musicales... el alcohol se acaba: se baja a por más (Tailandia está plagado de 7-eleven). El piso de Pepa es ideal para las fiestas, bastante grande (es de las pocas que tienen separada la habitación del resto de la casa), con una terraza perfecta y una piscina cojonuda que usaremos en la siguiente juerga.

No nos fuimos de su casa sin quitarle algo de trabajo del día siguiente a la asistenta, mientras apurábamos a poner temas míticos en el portátil. De ahí fuimos al Blur, un garito muy thai (nuestro suele ser el único farang) y que ya es mítico en nuestras salidas por Bangkok. Más bailes, más charlas e incursiones en la sociedad juvenil tailandesa, que encuentras superabierta a conocer extranjeros sobretodo cuando están haciendo botellón (a base de buenos whiskies) dentro de una discoteca.

Últimamente, desde unas semanas antes de que se fuera parte del grupo BKK05[*3], este garito lo chapan pronto. A las 2 nos largaron. Buscamos refugio en el soi 4 sin éxito, también chapado, y acabamos Paul, Tamariz (sí, habéis leido bien, más tarde de las 2) y yo en la terraza del soi 1. Terminamos la noche allí, charlando en inglés rodeados de ambiente del Bangkok nocturno.

Como conclusión a la noche decir que disfruté muchísimo, tanto preparando las cosas como en la fiesta. Con gente tan cojonuda las cosas suelen salir bien. Una noche memorable entre las juergas en Bangkok.

pd.- como viene siendo costumbre... fotos próximamente.


[*1].- Cúantos recuerdos, juergas y momentos celtíberos y cerbuneros; viajes y salidas a la montaña... Qué grande tener aquí todas estas fotos!! Por cierto, impresionante cuando Pepa me dijo... este chico es muy amigo tuyo no? sale en todas las fotos. Maldita chapuza!!
[*2].- [warning: friky comment] El equipo, recién reinstalado, no me dejó actualizar todos los parches, se infectó del Sasser, y por fin hoy he conseguido ponerle el sp4.
[*3].- Jaimar, Pelayo, Nacho y Marriona: se os echó de menos, seguro que esta noche la habríais disfrutado tanto como yo. Espero que os vaya de puta madre allá por donde andéis y nos veamos pronto.

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13.1.06

Un trimestre por estas tierras

Bueno, pues volvemos a hacer resumen. Un trimestre cumplido en Bangkok con mogollón de aventuras vividas y [muchas] contadas por aquí.

Tres mesecitos en los que he viajado a saco parando en Bangkok el mínimo número de findes y cogiendo aviones casi todos los viernes y domingos. Viajes nacionales a algunos de los encantos de Tailandia (Chiang Mai, Phuket), y otros internacionales poniendo el pie en la mayoría de países del sudeste asiático: Myanmar, Laos, Camboya, Vietnam, Malasia, Indonesia. En algunos de ellos el tiempo ha sido muy insuficiente y me encantaría volver durante mi estancia en Tailandia…

Si tengo que recalcar algo de esta zona del mundo es la facilidad para viajar y profundizar en ella teniendo una cultura muy diferente: los precios tan bajos, la nula peligrosidad (exceptuando algunas zonas claro), la amabilidad, bondad y sinceridad de la [mayoría de la] gente, la cantidad de guest houses… normal que esta tierra sea el paraíso de los mochileros. Gracias a sus buenas comunicaciones con el resto del planeta, muchos trotamundos usan Bangkok como puerta del sudeste asiático, se patean estos países durante varios meses, y vuelven a la capital tailandesa (normalmente en Kao San Road contando aventuras a los recién llegados) para regresar a sus tierras. Un plan más que apetecible. Soy consciente de la suerte que tengo trabajando y viviendo en esta ciudad, pero no sabéis la envidia que da conocer el ritmo relajado de los viajeros que me he encontrado en mis salidas; el dolor de hacer los viajes a contrarreloj, entrar en un país (pagando los 30$ de visado) sabiendo que en dos días estás fuera... Qué duro se hace no tener las vacaciones de un currante occidental, sobre todo cuando tienes tanto nuevo e interesante por ver a tu alrededor. Sé que son quejas difíciles de entender, pero seguro que mis compañeros las comparten.

Después de este domingo de luna llena toca centrarme en Bangkok, que con tanto viaje lo tengo un tanto desconocido y abandonado; entre semana apenas me da tiempo a patearlo y esta ciudad tiene muchos rincones y actividades que atraen. Además así ahorraré, que falta me hace.

Han sido tres meses lejos de la familia y amigos. Nunca había estado tan lejos, ni tanto tiempo seguido; ni había pasado unas navidades fuera de casa. Agradezco muchíisimo los regalos que me han llegado: postales, correos, fotografías, llamadas…. Se enternece el corazón al saber que os habéis acordado de mí y esos detalles son preciosos estando en la otra punta del planeta. Me habéis sacado a la vez sonrisas y lágrimas. Gracias gente.

No quiero cerrar el post sin daros las gracias a todos por vuestros comentarios sobre el blog: no sabéis hasta que punto me llenan de satisfacción. No es fácil encontrar hueco para escribir tanta parrafada, y subir las fotos con las conexiones que hay por aquí se hace eterno. Sin embargo con vuestras palabras me animáis a que el blog del gato flores siga activo, a que, como me dijo mi amiga Vir, el tío viajero de los Fraguel os siga mandando cartas desde allá donde va.

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22.12.05

Se huelen unas navidades diferentes

Esta navidad me huele a mí q va a ser diferente. Los escasos días de vacaciones y los precios de los billetes impiden ir a España a celebrar una tradicional navidad.

Muy a mi pesar no va a haber viaje Zaragoza-Soria viendo campos nevados, ni botellas de champán [*1] a media tarde con los celtíberos, ni brindis en la herradores entre paparazzis [*2], ni paseos hasta la barriada medio mosco [*3], ni cenas ni comidas familiares en ca' la Nico, ni miniguateques en casa de los H con los vecinos del barrio pedrizo [*4], ni macro-cotillones celtíberos que son la envidia de Soria. Ay! esos cotillones con el Txirin a tope de gente elegante (vaya como suelen ir mis niñas!!), la bola de luces ardiendo, la máquina de humo escupiendo y todos bailando la conga en su máximo esplendor hasta el Pura Candela (el club de al lado). La ensalada de fruta[*5], los canapiés, torreznos, chupitos de Jack Daniels y cubatazos de élite. Ay de eso de abrir la puerta del txirin y ver la luz blanca del día invernal soriano a las 11 de la mañana [*6]. Este año no tendré nada de esto (suspiro).

Pero en fín, q esto ya sabía que iba a pasar antes de venir aquí, y que el plan que tengo tampoco suena mal. Nos hemos juntado unas 20 personas que vagan por el sudeste asiático y pasaremos la nochebuena en Bali, entre playas del Pacífico, cubatas dentro de piscinas, comilonas al estilo indonesio, buceo y juerga con sello español al otro lado del mundo. Y no todo va a ser juerga no, ya me conocéis y sabéis que espero exprimir la isla a tope, los rincones menos masificados, la naturaleza y sus gentes. Todo lo que el escaso tiempo me deje.

Pues nada gente, q desde aquí os deseo felices fiestones a todos los que me leéis, y que espero que los disfrutéis a tope [*7].

A disfrutaaaaaar!

--

[*1].- Para los catalanes que me leéis, especialmente Nacho y MaRRiona, y sin ánimo de crear polémica, sustituid champán por cava, en mi tierra le seguimos llamando champán. Pero vamos, q nada de boicot, que ya sabeis que flipo con la butifarra, el spetec de vic y las anchoas de la Escala ;)

[*2].- Hay Manoli q grande desempolvando esa foto. Los celtíberos siempre hemos sido objetivo de fotógrafos y especialmente estas fechas, así q como buena periodista sacas lo mejor en los anuarios. Espero q algún ratito de estas fiestas enchufes al kiko veneno.

[*3].- Mi Leidibluuuu, este año no te podré acompañar a casa, pero no te enfades ni te busques a otro, al año que viene (o al siguiente) te acompaño. Un besazo.

[*4].- Alalalalón, tu tb eres del barrio pedrizo, aunque te guste presumir de que vives a las afueras como escusa pa usar el bugatrón. Un abrazo de esos gordos que no te gusta dar.

[*5].- Chapucero, q gran idea en aquella juerga segoviana. Medication. Inolvidable. Mucho ánimo con el negocio tío y a ver si encuentras un ratillo para contarme.

[*6].- Celtiiiiberos, q os voy a echar de menos estos días. Echaros por favor una copa por mi, y ya me contaréis que tal ha ido.

[*7].- A todos y todos, me acuerdo de todos y todas, no sólo de los que nombro por ahí arriba. Y un abrazo especial a todos mis compañeros informáticos que andan por el mundo, a los que pueden volver a casa y a los que no. Q disfrutéis estas fiestas!!

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16.12.05

Deep Dish en Bangkok

Anoche cena de despedida de Pelayo, becario de la cámara de madrid, cena en un japo cojonudo y a hacer la digestión al Astra, un garito-discoteca de tamaño medio donde pinchaban uno de los grupos más famosos del panorama electrónico internacional. La entrada a unos 15 euros con copa.



Cuando llegamos, a eso de las 11, ya estaba pinchando Deep Dish. Las contundencias los diferenciaban de los dj asiáticos residentes, esos ritmos marcadísimos con bombos rotundos y líneas de bajo extrafuerte. Sin embargo poco a poco la sesión se fue aclarando. Empezaron a meter temazos mucho más vivos y alegres, continuas reminiscencias de electrobeat, temas vocales de house, remezclas del panorama disco actual y demasiadas subidas de agudos para lo que Deep Dish acostumbra. Hasta hubo un par de temas de dance alegre y juvenil. Las continuas melodías de bajo vibrante que suelen insertar en sus mezclas desaparecieron por completo, faltaba ese toque Deep Dish. Estaba siendo una sesión muy atípica del dúo iraní pero yo estaba encantado puesto que mis gustos se orientan más al house ‘refrescante’ que a los ritmos oscuros.

El sonido estaba siendo espectacular, de volumen perfecto para el tamaño de la sala y progresivo según la cantidad de público.

Sobre la 1.30 volvieron las oscuridades, los graves y melodías duras y serias. Sin embargo el cambio de estilo tan repentino no ajustaba en la sesión y el dúo comenzó a experimentar con sonidos estridentes sin demasiada gracia. Poco a poco el sello Yositoshi aparecía de nuevo, sus fuertes bombos y melodías graves muy marcadas, haciendo vibrar la sala con sus improvisaciones en los platos.

Y ahí, a unos minutos de experimentación, entraron los acordes iniciales de la guitarra de Flashdance, el tema que sabía que me iba a emocionar si lo oía. Los recuerdos de mi gente celtíbera, de las tardes en las mesas del Bora Bora, de las juergas en Ibiza, de las sesiones en el Txiri... todo se me pasó por la cabeza en el primer compás. Sin embargo el dúo quería jugar conmigo, al minuto de introducción desvaneció el tema y volvió a una pista melódica y que mitigaba el subidón que se había provocado con las guitarras anteriores. Todos esperábamos que volvieran a Flashdance, pero no fue así. De repente la música se cortó, aparecieron las luces blancas y el dúo iraní miraba al público que necesitaba más. Los djs clavaron la vista en los platos y le dieron al play de nuevo. Volvieron a meter las guitarras del temazo, con las luces dadas, pero durante menos de 3 segundos con lo que apenas dio tiempo a reaccionar. Ahí cortaron definitivamente. Una decepción emocional, la gente se quedó pidiéndola durante más de 10 minutos, pero las normas del garito eran expresas. No podía volver a sonar la música, eran las 2, no da tiempo a más, el reloj y las leyes no entienden de sesiones musicales.

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13.11.05

Bangkok: sensaciones tras un mes aquí

Hacía mucho tiempo que no escribía nada sobre la gran ciudad en la que vivo. Tras más de un mes y medio aquí me doy cuenta de que cuando pienso en ella me afloran sentimientos contrarios: mis sentidos diariamente dicen cosas contrarias a la imagen que tengo en mi cabeza. Esta ciudad, es a la vez fea, gris, enorme, caótica, sucia, contaminada, difícil de circular, de patear, de respirar... pero tiene un encanto muy muy especial.

Con lo que a mi me gusta pillar una mochila y patearme las ciudades, aquí esto se hace bastante incómodo. Según zonas hay muy pocas aceras y las que hay están patas arriba; en las calles sin acera tienes que ir esquivando el canal de desagüe, los coches invaden casi toda la calle y hay que andarse con mil ojos de que no se te lleven las motos o los tuk-tuks, que conducen a su puta bola.


Nueva 'calle de moda', la busqué con acera :)


Además, en uno de los lados de todas las calles, a veces a la altura de la cabeza (de los thais), tienes el tendido eléctrico que no sabéis como acojona, sobre todo cuando llueve que ves y oyes los chispazos. Y si no llueve tienes montones de pájaros que están esperando a que pases para plantarte un tordo[*1], y ahora en época de gripe aviar es bastante amenazante[*2].



Ejemplo de instalación eléctrica


Los paseos por Bangkok son también toda una experiencia para la napia. En apenas 50 metros detectas aromas muy diversos amplificados por el calor y la humedad. Olores de puestos de comida, de alcantarillas, de pescado podrido en contenedores, de maderas todavía ardiendo que usan para cocinar en la calle, de canales con aguas putrefactas, del humo que sueltan los automóviles... y en conjunto queda un olor muy característico, si bien al principio desagradable. Luego te acostumbras.



Puesto de comida callejera, de los que echan buen olor a Bangkok.


Como ya me habían avisado antes de venir [*3], Bangkok es una ciudad muy muy contaminada. Al estar por debajo del nivel del mar y tener mucho tráfico hay siempre una nube asquerosa de polución. No es de extrañar que mucha gente utilice mascarilla. Al principio lo ves un poco exagerado pero cuando llevas unas horas caminando por la calle, has pillado alguna moto o un tuktuk notas que tienes picor en la garganta y te das cuenta de estás tragando mogollón de mierda.

Y es que Bangkok tiene una cantidad exagerada de coches para su superficie. Los atascos que se forman en horas punta son impresionantes. Muchos taxistas esquivan las arterias principales a ciertas horas porque saben que cagarla significa quedarte parado durante horas (menos mal que el taxímetro sube muuuy despacio). Para evitar estos atascos continuamente instalan nuevos sistemas de transporte. Creo que el año pasado abrieron la primera línea de metro (muy elegante y eficiente), y desde hace algunos años existen 2 líneas de Skytrain que circula a unos 10 metros sobre las calles principales. Impresiona la cantidad de infraestructuras a diferentes niveles que hay en algunos puntos clave (claves desde el punto de vista financiero) de la ciudad: debajo de tierra el metro, a nivel 0 la calle normal (normalmente con atasco), a nivel 1 el skytrain, y a nivel 2 autopistas que rodean y cruzan la ciudad.



Una de las calles financieras principales, con su parada de Skytrain

Sin embargo en mi opinión estos medios de transporte son por ahora insuficientes. Al ser una ciudad tan grande y con apenas 3 líneas de transporte público tarde o temprano necesitas un taxi o mototaxi para ir a cierta zona y las probabilidades de atasco son para tenerlas en cuenta.

Pero aunque todas estas cosas no gusten a mis sentidos y reduzcan calidad de vida, mi cabeza por el momento está en armonía con Bangkok. Los servicios disponibles, las oportunidades de ocio, el precio de los productos para un bolsillo occidental, la amabilidad y sonrisa de la gente, la impresionante comida thai (el sentido del gusto gusta mucho a mi cabeza :D), los restaurantes lujosos de comida extranjera baratos para nosotros, la posibilidad de viajar por este país paradisíaco y otros cercanos por cuatro duros, los garitos clandestinos, la continua oferta de placer [*4]... todo esto hace que por ahora la vida aquí sea una maravilla, que esté a gustísimo y que lo único que echo de menos es a vosotros.

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[*1]- Un abrazo al bakin soda gran amigo mio!
[*2]- Imagino q en España los medios estarán acojonando a la Horten.
[*3]- Ánimo y suerte Eibor!!! Toda la gente que quiera que sus hijos/primos/nietos sean felices deben llevarlos a que conozcan el nuevo parque infantil de centro comercial de Camaretas (Soria). Y el resto de la peña que se pase por el concierto de THC en el Café la Palma (Madrid) el día 26 de noviembre.
[*4]- De todas estas cosas buenas de Bangkok paso de poner fotos, tenéis que venir a verlas, sé que engañarán a vuestras cabezas....

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4.11.05

De reformas en la oficina

Ufff, vaya día. Me llaman esta mañana a las 10: me he quedado sobado, que me necesitan en la oficina porque van a cambiar el papel de las paredes de la sala de servidores e iban a mover todos los cacharros, en plena hora de producción. Cuando más curro tiene la oficina por una visita que hace icex en breve, se decide cambiar la moqueta y los papeles de todas las paredes, en horario de oficina, y claro, con los sistemas arriba, con la maraña de cables que hay.

Con una resaca horrible tiro para la oficina rápidamente. Llego y los tíos de las reformas ya estaban dentro de la sala, moviendo muebles, pero sin haber tocado todavía los servidores. Entre reminiscencias de borrachera y dolor de chabeta termino el documento para Pascualín y me avisan que van a empezar lo gordo. Voy a la sala y ya habían corrido todo el armario de switches, los 3 servidores, y arrancado alguna que otra clavija de teléfono. Bieeeen, conexión a internet a tomar por culo. Veo que la electricidad del armario de switches está desconectada, eso debe ser, qué fácil... pues no. Sigue sin conectar. Y el tío de las paredes venga a tocar todos los cacharros con el culo mientras cambia el papel. Para fliparlo.

Una primera llamada al CSU me dice que ellos me ven de puta madre, que no pueden hacer nada, que me las arregle. Reaprieto las mil clavijas, me piro a casa (por fin mi casa, un estudio de 30 m2 a 2 paradas de skytrain de la ofi) a dormir un poco pq los de las paredes siguen currando. Vuelvo y con un dolor de cabeza horrible me pongo a seguir todos los cables, hacer el mapa de comunicaciones y detectar una puta clavija defectuosa que iba al contivity y cascaba toda la conexión a mi proveedor local. Pues eso, las 20.30 horas cuando los viernes salgo a las 13.30. Y lo gracioso es que mañana vienen a cambiar la moqueta, moverán de nuevo los servidores y todos los clientes de la ofi, así q toca currar otra vez. Menos mal que la jefa se ha estirado y por estas horas me va a dar un viernes libre (q solo curro 4 horas) guuaaaau!

Pero no estoy quemado no, solo espero q el lunes pueda sacar algún día más de vacaciones y disfrutarlo en algún viaje...

Un abrazo para todos, y ánimo a los que tb estén saturados de curro. Que no os aliene!

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actualización a domingo: seguimos de reformas, desconectados servidores, movidos armarios, y empezando a recomponer clientes, cada pieza en una habitación diferente. Aquí hay curro para semanas, y la jefa quiere correo mañana!!
Ayer disfrutando de mi keo y buen borracherón, pero vamos, haciendo balance espero tener pocos findes como éste. Os echo de menos.

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2.11.05

El gran hermano te vigila

El lunes tuvimos visita de una compañera de Ho Chi Minh. Junto con Pepa y Pablo, fuimos a cenar a un restaurante indio y después subimos a tomar una copichuela al Siroco, un garito de los de impresión situado en un rascacielos y que no se debería perder ninguna visita. Allí es fácil perder la vista en el horizonte de Bangkok y las chavalas tan engalanadas que pasean por la azotea.

El caso es que mi compañero icex se fijó en una señorita joven de rasgos europeos que estaba cenando con un caballero a 5 metros escasos. Estuvimos un rato mirándola fíjamente. A mi me daba la sensación de que ella también nos miraba, pero supuse que se debía a lo escandalosos que estábamos siendo.

Tras escuchar unos temitas (de puta madre!) de la banda de jazz y acabarnos los daiquiris decidimos irnos a otro garito. Fuimos a coger el ascensor y coincidimos con la pareja. En el ascensor tuvimos un momento de esos de desinhibición bailando y vacilando al botones; dando el cante a saco!. La pareja sonreía sin comentar nada.

Llegamos a la planta baja y nos separamos momentáneamente de Pablo. Cuando me di cuenta él estaba hablando con la pareja (no sé en qué idioma) y al poco tiempo se acercaron hasta nosotros. Directamente Pablo me dijo en castellano: Sergio, ésta es tu jefa!! Yo me quedé pilladísimo, la cosa parecía que iba en serio, la chica no lo negaba, ni Pablo lo explicaba. Al momento se presentó como curranta en el departamento de administración del cisicret[*]. A mi me salió una sonrisa de empanadilla que os la podeis imaginar, ñek, ñek.

La tía era muy maja, estuvimos un rato hablando y nos explicó que no estaba 'de servicio', sino de vacaciones por Tailandia, y que el jochi (aka Joselín), que conoce Bangkok, le había recomendado el garito. Ya en la azotea le cuadraba que fuéramos los icex, se debe de notar mucho nuestra condición de precarios.

Así que ya sabeis chavales, cuidado!!![#] el mundo es un pañuelo, el jefe te vigila :)

[*] servicios centrales de informática de las oficinas comerciales. Mis jefes, vamos, que curran en madrid.
[#] q palabra!!

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28.10.05

NO a un año sin torreznos!

Vaya premonición del Pelillos; ayer chateando con él me advirtió: 'tú aliméntate por allí de torreznos, el pollo ni lo toques'. Dejando aparte el tema de la gripe aviar, he de confesar que salivé mogollón al leer la palabra torrezno. Ya sabeis todos mi gusto por el cerdo y especialmente por la panceta; pasar un año entero sin corteza va a ser duro (a las visitas sorianas les pido unas muestras generosas).

Bueno, pues ayer dando un paseo de vuelta a casa vi en uno de los puestos callejeros una bandeja con productos porcinos: algo que parecía chorizo o txitorra y varios torreznos, similares al auténtico torrezno soriano, con corteza, grasa y magro. Se me saltaron las lágrimas!!

No tenía mucha hambre así que pasé, pero ya lo tengo fichado para merendar la próxima semana.

A la media hora pasó a mi lado un viejete con dos bandejas unidas por un palo al hombro y repletas de cortezas de cerdo. Muy parecidas a las cortezas doraditas que venden en las tiendas de Soria (sucedáneos del auténtico torrezno). A esas sí que no me resistí, compré una bolsa por 20 bahts (40 centimos) y pa dentro.

Cojonudas oiga!

Tendré que cambiar la cabecera del blog, ya no hace falta que sustituya los torreznos por arroz.


Este país tiene una comida increible en variedad, elaboración, gusto, cuidado en las texturas, equilibrios, calidad. Desde los restaurantes más lujosos, que aquí no salen tan caros, a los puestecillos más cutres de la calle (hay q atreverse a todo, aupa los becarios de la calle[*]), todos sorprenden por su elaboración. Cada momento de menear el bigote es puro placer, no sabeis como estoy disfrutando en cada comida. El menú diario suele variar entre restaurantes thais, koreanos, japoneses, vietnamitas, italianos, libaneses, indios... todos de calidad y por precios moderados (normalmente comemos por menos de 5 euros :D).

[*].- becarios de la calle: los becarios de bangkok tradicionalmente se han clasificado en dos grupos: los que, siguiendo los consejos higiénicos de los médicos, exclusivamente comen platos de restaurantes y MCMuertes[#], y los que siguiendo el refrán de 'allá donde fueres haz lo que vieres' imitan a los lugareños y se atreven con todo (dentro de unos límites, claro).

[#].- MCMuertes: dícese de todo garito (o cadena de garitos) que, a costa de engordar bolsillos pudientes, sirve comida de dudosa calidad sospechosa de producir muerte lenta y fatigosa.

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14.10.05

12 de octubre, sarao español!

Vaya tarde, 12 de Octubre día de la Hispanidad, y claro, fiesta en la mayoría de las embajadas. Conocí al embajador de España en Bangkok hace un par de días, y nos pasó unas invitaciones para la fiesta de hoy en el Intercontinental Hotel.

Tras un duro día de fiesta nacional viendo pisos lujosos con una agente inmobiliaria que se volvía loca con nuestras preferencias (barato, cerca de la oficina, con cocina, bien comunicado…), comer rápidamente algo en un puesto de la calle (higadillos de pollo estilo thai con plain rice, riquísimos, de verdad) por unos 50 céntimos, ducha, filomatización (aupa ese bakin soda!!) y disfraz de fuera el pendiente y arriba el traje para ir a la recepción del señor embajador. Abstenganse del chiste del Ferrero Roché que he estado a punto de soltarle al darle la mano J.

Hemos empezado con buen pié, llegando tarde por culpa del tráfico en Bangkok y con mi traje claro (el único) calado, lleno de gotas que parecían lamparones, de la tormenta que me ha pillado en 5 metros escasos de acera. Todo un chow, pero con dos cojones, a dar el paseillo delante de las autoridades, apretón de manos a los diplomáticos y dos besos a la única mujer en la escalinata, esposa del agregado de defensa naval; según se los daba pensaba: ya he cagado el protocolo, pero no, ha sido muy amable y me ha comentado que su hija, de nuestra edad, nos quería conocer, así que el Martínez Soria seguía en su sitio con maestría.

El salón donde se celebraba la rave era bastante elegante. Cortinas de esas altísimas, con colores de la bandera nacional, con un rótulo bien grande sobre el día de la Hispanidad, y en el medio del salón tres esculturas de hielo con las figuras de don Quijote, Sancho Panza y un molino bastante detallado. Está claro que el hielo se iba fundiendo, y al final de la ceremonia los hocicos estaban deformados, pero quedaba muy elegante. La única mancha era un cartel que parecía improvisado, en un folio y a rotulador rojo que ponía ‘400 años’. Un poco chapuza, la verdad.

En seguida empezaron a acercarse camareros q traían un vinito blanco bueno, fresco, fresco. Por todos los lados había mesas con degustaciones exquisitas de montaditos, gambitas, ibéricos, productos españoles para una buena imagen al mundo... ya conocéis mi gusto por menear el bigote con las exquisiteces así que era estar como en un sueño, como en la cata de vinos del Cerbuna pero a lo grande. Me acordé de hacer la técnica del Genil de ponerme entre dos mesas para estar a dulces y salados pero no se podía, el salón era enorme y las mesas estaban separadas. Así que a dar paseos de mesa en mesa. Me quedé flipado cuando llegué a una de las esquinas: había un camarero thai cortando cochinillo asado AUUUUUAAA! Tenía todo el cabezón doradito e iba cogiendo trocitos de piel con carne triturada. Y las patas estaban de adorno, No me Jodas! No me atreví a pedirselas porque habría sido un pringue de la hostia. Imaginaba el cuadro: entre embajadores dándole a los güesecillos y cartílagos. Así que me contenté con un trozo normal, que no estaba todo lo tostado que me gusta pero bueno, encontrar eso en Thailand es bastante difícil. Aunque todavía saboreaba la última cochinada celtíbera, me puse hasta la manitas de lechón.

Tras el momento cochinillo, hubo otro momento jamón ibérico que se alargó hasta que el camarero miraba un poco mal cuando le acercaba el plato. Sonó la alarma de comentarios sobre que dejaban de servir vino, y que ya sólo traían refrescos... pero bah, era en falso, estaba claro que eran cubatas. Ya imaginaba yo que la peña de la jet no se podía tomar los postres con Kases. Así que yo agarré un gintonic y me fui hacia una fuente que no paraba de manar chocolate caliente, pillabas una banderilla de fruta y a untar en la fondeu. Todo un placer.

Durante este tiempo de pitanza lujuriosa ocurrieron unas cuantas anécdotas y chascarrillos que contaré por aquí en otro momento, daros cuenta que estaba en un convite muy especial, un Martínez meneando el bigote en una recepción de embajadores... pero lo siento, es hora de plegar el curro y me piro a seguir con el rollo choza.

Seguiré la historia, espero haberos abierto el apetito.
Gracias por vuestros comentarios, se agradecen mucho, mucho!
Un abrazo

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13.10.05

Tarde de conceptos

Aunque hoy ya es 12, ayer cuando llegé al apartamento escribí todo esto. Ahí va...


Hace menos de una semana que aterricé en Bangkok y ya podría rellenar páginas enteras de este blog sobre las anécdotas que ocurren diariamente, las cosas que te asombran y las diferencias con la vida occidental. Pero la verdad es que apenas he tenido tiempo para pararme a pensar en todo eso y menos aun a escribirlo... hasta ahora. Mañana no curro y aprovecho para poneros al día de mi vida...

El hogar

Todavía no tengo casa, sigo de okupa en el apartamento de uno de los becarios, y el tiempo que me deja el curro se me pierde buscando estudios, preguntando a deshoras a porteros que no me entienden y también echando alguna cañita. Aquí todo el mundo te aconseja vivir cerca del trabajo: en una ciudad de casi 10 millones de habitantes, donde no cabe un coche más, es difícil llegar al destino sin comerte un atasco, pero antes de decidirme por algún estudio que ya tengo fichado prefería echar un ojo fuera del barrio, y por ahora prácticamente de Bangkok sólo conocía Sukhumvit.

Esta tarde, tras el curro (infierno de backups y otras historias…), he pillado el metro, muy moderno y climatizadísimo, hasta la zona del parque Lumphini. Allí he encontrado cosas parecidas: avenidas anchas plagadas de coches, rascacielos más lujosos si cabe que en Sukhumvit, y hoteles a los que me daba casi vergüenza entrar con mi camiseta empapada de sudor del bochorno de la calle a las 8 de la tarde. Total, que no he encontrado nada, salvo miles de sonrisas de porteros que se deshacen por entenderte y ayudarte, que es de agradecer claro, porque en otros países esto habría sido imposible de encontrar. Mañana, como es el día de patria nacional, tengo vacaciones así que aprovecharé a llamar a una agencia y que me lleven directamente al grano, que ya estoy hasta los guevos.

El alma

Pero el viaje de esta tarde ha empezado a mejorar cuando me he quitado de la vista los rascacielos y los carteles de ‘For Renting’. Justo al lado de la parada de metro que iba a coger de vuelta a casa he encontrado un templo budista. Era el primero que veía y me ha llamado mucho la atención por lo grande que era, así que, aunque había unos porteros a la entrada, yo me he hecho el orejas y he tirado para dentro suponiendo que sería gratis. El templo era un recinto con un patio central con jardines y aparcamientos para coches, y en los lados muchas esculturas de adoración a Buda, algunas enormes y preciosas que me gustaría ver a la luz del día. En una de las esquinas había una celebración, con música alegre y danza, y para allá que he ido. Había unas 500 personas cantando, muchos con uniforme negro y blanco y otros con la típica sábana naranja de los monjes tibetanos. Conozco poco las bases del budismo, aunque me llaman la atención ciertas pautas personales, pero no tengo ni zorra idea de las ceremonias y ritos que siguen, así que aprovechando que había monjes desperdigados he ido a hablar con un par de ellos y que me explicaran el rollo que había allí. Se trataba de una celebración por el fallecimiento de un hombre, y los cánticos eran referentes a su próxima reencarnación. Yo me he quedado flipado, claro, sobre todo de que la celebración era alegre, de que el monje me lo ha dicho con toda la normalidad del mundo, y si me apuras con una sonrisa en la boca.

El placer

En seguida me he ido de allí. He seguido caminando y a unos 5 minutos he encontrado un barrio lleno de vida, la zona de Patpong, donde se mezclan tenderetes con imitación de todas las marcas, dvds piratas, mariscos, el aserejé en tiendas rollo Zara-asia (con peña cantando) y baretos de mala reputación. Pero sobre todo destacan dos calles que pertenecen a un solo tío y que están plagadas de bares de stripteasse, cabarets y putiferios. Lo más curioso es que en medio de una de ellas hay un mercadillo de ropa, calzado, baratijas, artesanía, y entre los puestos te van ofreciendo catálogos con todos los productos placenteros que hay a 2 metros escasos.

Un buen choque después de haber estado 15 minutos antes en un funeral budista.

El cuerpo

Tras dar una vuelta por allí, y cansarme la vista con tanta luz de neón de los lumisterios, me he ido de vuelta a casa en el tren aéreo que va por encima de las principales avenidas de Bangkok. Como no he visto plan con mis compañeros, he decidido acabar el día con una guinda muy apetecible: un masaje tailandés. Ya imagino que vuestras mentes perversas estarán pensando mal… pues no! aunque aquí la mayoría de los masajes, los anunciados a bombo y platillo, son 10 minutos de masaje y luego al grano, hay bastantes sitios donde te dan masajes de la hostia, sin necesidad de tocar nada que no se deba. En el masaje estándar pagas unos 6 euros, te llevan a un cuarto forrado de madera, con un colchón duro y luz muy tenue, te dejan un pijama y una tía te toca todos los músculos del cuerpo durante más de una hora. Un poco de dolor en algunas zonas, pero que luego, cuando te traen el té, te quedas de puta madre. Toda una experiencia, de verdad. Al principio vas como un cerdo al matadero, sin saber muy bien donde te metes, pero poco a poco te relajas y a disfrutar.

Pues ya veis gente como van por aquí las cosas... hay tanto que contarí… me da la sensación de que en Tailandia se puede profundizar mucho en conceptos como los que os muestro hoy. Poco a poco...

Un abrazo a todos.

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